Pese a breves ventanas de reapertura y alivio parcial de la congestión, persiste alto riesgo en el área
Por MundoMaritimo
El transporte marítimo en el Estrecho de Ormuz continuó operando bajo fuertes restricciones durante abril, evidenciando una recuperación fragmentada y altamente sensible a los acontecimientos geopolíticos, de acuerdo con un informe de AXSMarine. Aunque los tránsitos de buques aumentaron respecto de marzo, la actividad permaneció muy lejos de los niveles observados antes del conflicto.
Según el reporte, los tránsitos confirmados de buques en cuatro segmentos monitoreados —graneleros, tanqueros, gaseros y portacontenedores— totalizaron 301 en abril, un incremento de 26,5% frente a marzo. Sin embargo, la cifra continuó 90,9% por debajo de abril de 2025.
“El mercado experimentó un entorno operativo fragmentado en el que el acceso dependía del momento, el perfil del buque, la estructura de propiedad y la tolerancia al riesgo”, señala el informe.
AXSMarine indicó que los zarpes desde el Golfo representaron el 64,1% de todos los tránsitos de abril, reflejando que los operadores continuaron priorizando abandonar la región antes que asumir nuevas exposiciones de entrada.
Durante las primeras semanas del mes se observó una leve recuperación de la actividad tras anuncios de alto el fuego entre Estados Unidos e Irán. Entre el 1 y el 7 de abril se registraron 84 cruces confirmados, frente a 48 de la semana previa. Sin embargo, la tendencia volvió a deteriorarse rápidamente luego de nuevas acciones militares y episodios de incautación de buques.
Uno de los momentos de mayor actividad ocurrió entre el 17 y 18 de abril, cuando se contabilizaron 28 cruces en un solo día. No obstante, el presunto secuestro del buque “Touska” el 19 de abril provocó nuevamente una caída abrupta de los tránsitos.
“El Estrecho continuó funcionando no como una arteria comercial global completamente abierta, sino como un corredor restringido y selectivamente accesible moldeado por el riesgo geopolítico”, sostiene el análisis.
Actividad por segmento
En el segmento de graneles y multipropósito, los movimientos mostraron una clara inclinación hacia los zarpes desde el Golfo. El informe afirma que más que una recuperación comercial, ello reflejó “un proceso gradual de descongestión”, mientras persistían prácticas como apagados de AIS y señales irregulares de posicionamiento.
En el caso de los tanqueros, la actividad continuó “fuertemente restringida y desigual”. AXSMarine observó una mayor participación de buques vinculados a flotas sancionadas, de propiedad opaca o conocidas como “la flota en la sombra#, cuyas naves muchas veces se asocian a interrupciones del AIS y rutas irregulares. Los tránsitos de VLCC persistieron de forma esporádica, pero sin retornar a patrones comerciales previsibles.
El segmento gasero figuró entre los segmentos más afectados. Los gaseros LPG mantuvieron operaciones limitadas, mientras que el transporte de LNG prácticamente se paralizó, con apenas dos tránsitos registrados durante el mes. “No hubo indicios de una recuperación generalizada”, sostuvo el documento.
Por su parte, el transporte marítimo contenerizado siguió severamente alterado. La actividad se concentró en operadores iraníes o regionales de menor tamaño, sin retorno visible de las principales líneas navieras globales. Incidentes que involucraron a los buques “Epamimondas”, “Euphoria” y “MSC Francesca” reforzaron la percepción de riesgo.
“El transporte de contenedores depende de la confiabilidad de itinerarios y de una planificación estable de redes, condiciones que siguieron siendo inalcanzables durante abril”, destaca el reporte de AXSMarine.
Disminuye congestión en el Golfo Pérsico
En paralelo, la congestión marítima dentro del Golfo Pérsico comenzó a disminuir lentamente, puesto que, tras superar los 1.000 buques acumulados al oeste de Ormuz en el punto más crítico de la disrupción, la cifra descendió hacia unos 900 a fines de abril. Aun así, AXSMarine aclara que ello no representa una normalización, sino “una combinación de zarpes selectivos, limitación de flujos entrantes y persistente cautela de los operadores”.
El informe también advierte que la interrupción de señales AIS siguió dificultando la visibilidad del mercado. A mediados de abril, cerca del 32% de los buques en la zona operaban bajo condiciones de blackout, más del doble del promedio previo al conflicto.
Finalmente, AXSMarine estima que entre 15 y 16 millones de toneladas métricas de crudo permanecían almacenadas a bordo de buques dentro del Golfo Pérsico a fines de abril, equivalentes a entre 108 y 117 millones de barriles de petróleo pendientes de evacuación.
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